TRAILBLAZERS

Un cielo algo cubierto pero luminoso y una temperatura fresca y muy agradable para caminar: esas eran las condiciones climatológicas en Puente la Reina/Gares el pasado domingo día 22 de enero a eso de las 10 de la mañana.

Unidos por el placer de caminar, el amor por la naturaleza y el deseo de compartir, un grupo de dieciséis personas se dan cita en el viejo puente para iniciar la marcha. Al grupo se le unen tres ciclistas que, obviamente, harán la ruta a otro ritmo.

Una señal de piedra anuncia el comienzo del Camino de la Vera Cruz de Caravaca (804 kilómetros). Empieza el recorrido con una cuesta considerable, aunque no muy larga. El camino se hace más fácil. Tres caminantes se ponen en cabeza, donde un experto en la ruta hace las veces de guía. Una furgoneta, conducida por Pedro, cierra la marcha. En su interior, agua, café y frutos secos a disposición de quien los necesite.

Se van formando varios grupos. Unos conversan animadamente; otros destinan toda su energía al esfuerzo que requiere caminar, aunque todos, en un momento u otro, participan de la conversación.

Al cabo de poco rato se divisa en el horizonte la iglesia de Mendigorria. A la derecha se ve la carretera que conduce a Estella. Eugenio, el fotógrafo, dispara a todo lo que se mueve; se avanza, retrocede, va de un lado para otro con su cámara. Él será sin duda quien más distancia habrá recorrido al final del trayecto.

Antes de llegar a Mendigorria nos desviamos hacia la izquierda. Unos metros más adelante se empieza a divisar el Cerco de Artajona. Las conversaciones prosiguen. Los más acostumbrados a caminar son los que pueden permitirse hablar sin que les falte el aire. El guía aprieta el paso y el ritmo de la segunda parte del recorrido es alto.

Llegamos a Artajona. Han sido tres horas escasas, contando un  par de breves paradas. Todos estamos felices y el apetito aprieta. Pasamos por el Cerco y bajamos hasta la Plaza de los Fueros. Hoy el pueblo festeja a San Antón. Unos bocadillos de chistorra y un buen trago de tinto para reparar fuerzas. El cierzo aprieta. Hace más frío aquí que el que ha hecho en el camino. Bajamos a comer a El Asador. Somos catorce. La felicidad se refleja en nuestras caras. Merche nos ha preparado unos platos deliciosos y abundantes. Hablamos por los codos y damos buena cuenta de los manjares.

Brindamos por el éxito de la jornada. Nos quedamos con ganas de más. Una calurosa despedida y la sensación de que esto es el principio de algo bonito e importante. En la mente de todos ya figura la segunda etapa: Artajona - Marcilla.

 

Agradecimientos a Merrell Spain en cada paso del camino